José del Castillo Sáez de Tejada (Alcalá
la Real, 29 de junio de 1901 - Madrid, 12 de julio de 1936) fue un militar
español.
Vida
Su padre,
Valeriano del Castillo, era un abogado de
ideas liberales y su madre Cariño Sáez de Heredia
era de ascendencia aristocrática, pariente lejana de
José Antonio Primo de Rivera. Estudia el bachillerato en Granada, en el
mismo colegio en el que lo hizo
Federico García Lorca. Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en
1919, de la que se gradúa en 1922 como alférez.
Destinado al
Grupo de Regulares Indígenas de Tetuán nº 1, toma parte en la
Guerra
del Rif donde por méritos de guerra consigue el rango de teniente. En
1925 tiene lugar el
desembarco de Alhucemas, que precipita el final de la guerra y Castillo
es destinado a la península, al Regimiento de
Infantería de Alcalá de Henares.
Tras la
proclamación de la II República, Castillo entra en una fase de
concienciación política, posiblemente influido por el también teniente
Fernando Condés con quien había trabado
gran amistad durante la guerra en Marruecos y que al final de la misma había
ingresado en la Guardia Civil.
Simpatizantes
declarados del socialismo, ambos sufren condenas por su actuación durante la
Revolución de 1934. En concreto,
Castillo que había sido destinado al frente de una sección de morteros a la
localidad asturiana de Cuatro Caminos, perteneciente al municipio de
Villaviciosa, se niega a reprimir a los obreros sublevados alegando:
Yo no tiro sobre el pueblo. Sometido
por este acto de desobediencia a consejo de guerra, lo condenan a un año de
prisión militar. Una vez concluida la condena, en noviembre de 1935, y ante
el cariz de los acontecimientos políticos, toma una actitud aún más decidida
en defensa de sus ideales de izquierda.
Tras el triunfo
del
Frente Popular en 1936, solicita su pase a la Guardia de Asalto. Su
ingreso en este cuerpo se produce el 12 de marzo de dicho año, siendo
destinado a la 2ª Compañía de Especialidades, con base en Madrid, en el
cuartel de Pontejos.
En este tiempo se
están produciendo continuos y violentos enfrentamientos entre militantes de
izquierda y de derecha, especialmente
falangistas y
carlistas,
así como una ola de atentados contra los militares pertenecientes a la
Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA) a la que Castillo se había
afiliado tras salir de prisión y desde la que le fue encargada la
instrucción de las milicias de las
Juventudes Socialistas.
Uno de estos
incidentes tiene lugar el
14 de
abril, durante los actos conmemorativos del V aniversario de la
República, en el que resulta muerto el alférez De los Reyes, de la Guardia
Civil. Este hecho sirve de motivo para una gran manifestación, acompañada de
disturbios, contra el gobierno frentepopulista por parte de las fuerzas de
derecha durante el entierro celebrado dos días después. En la represión
subsiguiente muere, por disparos de uno de los hombres de la sección de
Castillo, Andrés Sáez de Heredia, primo del fundador de la Falange
José Antonio Primo de Rivera, y resulta herido de gravedad, por disparos
del propio teniente, un joven militante carlista.
Castillo está a
punto de ser linchado por los manifestantes y tiene que ser sacado del lugar
por los agentes a su mando, que lo trasladan a la Dirección General de
Seguridad, donde presta declaración y es puesto en libertad. Desde este día
Castillo se ha convertido en objetivo de las milicias derechistas, las
amenazas menudean y sus superiores le proponen trasladarle fuera de Madrid,
cosa que él no acepta. Sufre dos intentos de asesinato fallidos y las
milicias de las Juventudes Socialistas lo escoltan sin que él lo sepa.
Así las cosas, el
12 de
julio, tras asistir a los toros, es advertido por una militante
socialista que corren rumores de que esa noche se va a atentar contra su
vida, pero Castillo, tras un paseo con su esposa, con la que se había casado
el 20
de mayo, decide incorporarse a su puesto como cada día. No obstante, a
las diez de la noche, cuando dobla la esquina de la calle Augusto Figueroa
con Fuencarral, para encaminarse al cuartel, cuatro pistoleros de extrema
derecha, carlistas pertenecientes al Tercio de requetés de Madrid, según el
historiador
Ian
Gibson, o falangistas según otros autores como
Paul Preston, le disparan sin darle tiempo a sacar su
arma reglamentaria. Auxiliado por el periodista Juan de Dios Fernández
Cruz, que casualmente pasaba por el lugar, es trasladado a una casa de
socorro cercana donde ingresa cadáver.
El teniente
Castillo, posiblemente, habría sido uno más de los militares de la UMRA
asesinados y su nombre no habría entrado en la Historia de no ser por los
acontecimientos que siguieron al conocimiento por sus compañeros de su
muerte.
Estos compañeros, especialmente Fernando Condés, juran vengarse y organizan
un grupo con el propósito, al parecer, de matar al líder de la
CEDA
José María Gil-Robles, pero al no encontrar a éste en su domicilio se
encaminan al de
José Calvo Sotelo, líder de
Renovación Española, al que se llevan de su domicilio, burlando a sus
escoltas con una orden de detención falsa, y tras dispararle dos tiros
dentro del coche en el que iban, dejan su cadáver en el depósito del
cementerio del Este.
Éste último
asesinato aceleraría los preparativos del golpe de estado que se venía
gestando desde el triunfo electoral de Frente Popular, por lo que cuatro
días después, el
17 de
julio, se inicia la sublevación en
Melilla
del ejército de
África con
la que comienza la
Guerra Civil Española.
Fuentes
-
Ian
Gibson. La noche en que mataron a Calvo Sotelo. Plaza & Janés.
Barcelona. 1986
ISBN 84-01-45061-6
-
Paul Preston. Franco, Caudillo de España. Mondadori. 1994.
ISBN 84-397-0241-8
Enlaces externos
fideus