Colaboración con Marx
Por los mismos años publicó en los
Anales
Franco-Alemanes, de los que
Karl Marx era
coeditor, un texto titulado Elementos de una crítica de la Economía
Política. De esa época procede su amistad con Marx, al que reconocía una
superior capacidad teórica y mayor originalidad en las ideas. En adelante
Engels se convirtió en el sostén de Marx, al que mantuvo junto a su familia
durante los años en que se dedicaba a elaborar
El Capital. En esa
primera estancia en Manchester, Engels se vinculó también al activismo
político local, militando en el movimiento cartista y colaborando en
El
Nuevo Mundo Moral (The New Moral World), uno de los periódicos de
Robert Owen.
Más tarde, en Bruselas, lugar de refugio de muchos
izquierdistas europeos, participó activamente con Marx en la
Liga de los
Justos, convertida pronto en la
Liga de los Comunistas. Marx y
Engels se encargaron de redactar un breve panfleto con los principios
políticos del nuevo movimiento y que describe el capitalismo con una
claridad que sus seguidores consideran no superada. Publicado finalmente con
el título de
Manifiesto del partido comunista
(o Manifiesto
comunista) llegó a tiempo de traducirse y difundirse por Europa antes de
los movimientos revolucionarios de 1848. Marx y Engels volvieron a Alemania
a participar en la lucha, y Engels fue ayudante de campo de August Willich
durante la rebelión de Baden–Palatinado. Como consecuencia del fracaso del
movimiento Marx y Engels tuvieron que exiliarse en Londres.
En Londres, en 1850, contribuyó a la
Nueva Gaceta
Renana, editada por Marx y publicada en Hamburgo. También dio a la
imprenta la primera edición de Las guerras campesinas en Alemania.
(Prefacio
a La guerra campesina en
Alemania)
Engels volvió a Manchester, a la fábrica en la que había
trabajado y de la que se convirtió en copropietario. Aunque Marx permaneció
en Londres eso no les impidió mantener una estrecha colaboración, basada en
una correspondencia casi diaria. Finalmente Engels se trasladó a Londres en
1870, haciendo aún más intensa la colaboración hasta la muerte de Marx en
1883. Engels publicó o preparó en esos años algunas de sus obras más
notables, como
Contribución sobre el problema de la vivienda,
El
papel del trabajo en la transformación del mono en hombre,
La
revolución de la ciencia de E. Dühring (más conocida como
Anti-Dühring),
Del socialismo utópico al socialismo científico o
El origen de la
familia, la propiedad privada y el estado. En esos años Engels aparecía
como un miembro más de la familia en casa de Marx, cuyas hijas le llamaban
«El General».
Obra después de Marx
Tras la muerte de Marx en 1883, Engels se aplicó a
corregir y preparar para publicación los manuscritos que Marx había dejado
inconclusos en su preparación de
El Capital. El tomo II vio la luz en
1885 y el III en 1894. Esta obra fue el centro de sus esfuerzos hasta su
muerte, que ocurrió antes de que pudiera dar a la luz lo que habría sido un
tomo IV. El nombre de Engels no figura en forma alguna en la autoría de esos
volúmenes, pero es indudable que hay mucho de su mano en ellos. Engels
siguió publicando obras originales, como
Ludwig Feuerbach y el fin de la
filosofía clásica alemana, así como artículos militantes en
La Nueva
Gaceta.
Engels no tuvo sólo protagonismo propio como teórico del
socialismo, a pesar de lo contradictoria que nos aparece su doble condición
de empresario y revolucionario, sino que siguió participando activamente en
el movimiento socialista y comunista. Fue secretario de la
Primera
Internacional obrera (la AIT) desde 1870, y participó también en la
fundación de la Segunda Internacional. Intervino, por sus responsabilidades,
en la vida política de los partidos afiliados a la Internacional en el Sur
de Europa (España, Portugal e Italia) y en el Este (Rumania, Rusia,…) y
escribió libros y artículos al respecto.
Legado
Tras la muerte de Marx, Engels se convirtió en el líder
de la socialdemocracia alemana, de la
Segunda Internacional y del socialismo
mundial, salvaguardando lo esencial de la ideología marxista, a la que él
mismo había aportado matices relativos a la desaparición futura del Estado,
a la dialéctica y a las complejas relaciones entre la infraestructura
económica y las superestructuras políticas, jurídicas y culturales.
Engels se opuso al radicalismo izquierdista, pero tampoco
concilió con la evolución reformista del movimiento revolucionario,
reeditando la
Crítica al programa de Gotha o
Las guerras civiles
en Francia y finalmente publicando la
Crítica al programa
socialdemócrata (alemán) de 1891. Dio lugar así a la revisión que
condujo al
Programa de Erfurt, con el que sí se identificaba. Su
colaborador Eduard Bernstein y otros dirigentes condujeron a la
socialdemocracia alemana hacia el reformismo parlamentarista, extrayendo del
legado de Engels una legitimidad que es negada por otra parte del
movimiento, la que condujo a la formación de los partidos comunistas y la
III Internacional.
Engels no sólo aplicó el materialismo histórico en sus
escritos, sino que desarrolló y aplicó también el materialismo dialéctico,
que llegaría a ser la filosofía oficial del movimiento comunista después de
la Revolución rusa de 1917. Elementos importantes de sus últimas
concepciones filosóficas se encuentran en
Dialéctica de la Naturaleza,
aunque muchos de sus análisis o ejemplos habían perdido ya valor cuando se
publicaron en 1925, en un marco de crecimiento explosivo de la ciencia
natural y de debate epistemológico.
Enlaces externos
Wikisource
|