Eduardo López Ochoa y Portuondo (Barcelona, 1877 - Madrid, 21
de julio de
1936) fue un militar español,
que llegó a general de división y pereció asesinado en Madrid, en los
primeros días de la Guerra Civil Española.
Pertenecía al
arma de Infantería. Participó en la
guerra de Cuba y en las campañas africanas. En 1918 fue
ascendido a general.
López Ochoa era
uno de los colaboradores más cercanos al general
Primo de Rivera cuando este instauró la
dictadura, en 1923, apoyando desde Barcelona el golpe de Estado y
haciéndose cargo del gobierno militar de la ciudad. Sin embargo, a partir
de 1924 se mostró contrario a la dictadura, debido a su ideología liberal
y prorrepublicana, además de su condición de másón. En 1925 fue
encarcelado y posteriormente hubo de exiliarse en Francia. Allí participó
en el fracasado intento de golpe de Estado planeado por
José Sánchez Guerra (1929), intentando, sin éxito, sublevar la
guarnición estacionada en Cataluña. Su libro,
De la Dictadura a la
República, publicado en 1930, con prólogo del político republicano Eduardo Ortega y Gasset tuvo un gran éxito. Estuvo implicado también
en la intentona prorrepublicana de diciembre de 1930.
Al instaurarse
la Segunda República, se hizo cargo de la capitanía general de Cataluña
(17 de abril de 1931), siendo sustituido ese mismo año por el general
Batet. En 1934 era Inspector General del Ejército y fue nombrado en un
tenso consejo de ministros, presidido por el presidente
Alcalá-Zamora responsable de sofocar la
insurrección asturiana de octubre de 1934 (Ochoa afirmaría
posteriormente que
Alcalá-Zamora le había encargado la tarea para limitar
el derramamiento de sangre[1]
). Avanzando desde Lugo, logró tomar Oviedo en apenas una semana. Tuvo
frecuentes roces durante la campaña con
Yagüe, que había llegado a
Asturias al mando de las tropas africanas (Legión
y
regulares), acusados de múltiples atrocidades (Yagüe llegó a quejarse
al gobierno del trato humanitario que López Ochoa daba a los mineros[2]
), pactando con el dirigente
ugetista Belarmino Tomás la rendición incruenta de los insurrectos.
Sin embargo, no
pudo evitar que la izquierda le considerase el responsable de la represión
en Asturias, siendo llamado el "verdugo de Asturias", lo que hizo que,
tras las
elecciones de febrero de 1936, que llevaron al poder al
Frente Popular, fuese procesado y encarcelado (marzo de 1936). En 1936
publicó un nuevo libro,
Campaña militar de Asturias en octubre de 1934.
Al producirse
la
sublevación militar que condujo a la guerra civil, en julio de 1936,
el general López Ochoa, que no participaba en la conspiración, se
encontraba en el Hospital Militar de Carabanchel (actual
Hospital Militar Gómez Ulla), en Madrid, recuperándose de una
operación. Tras la sofocación de la sublevación en la capital, un grupo de
milicianos le sacó del hospital donde convalecía y le asesinó, cortándole
la cabeza al cadáver y exhibiéndola por las inmediaciones.
Referencias
-
↑
Paul Preston, Franco.
Caudillo de España,
ISBN 84-397-0241-8, pg. 137
-
↑
Preston, ibid., pg. 139
Enlaces externos
fideus