José Millán-Astray y Terreros
(La Coruña, Galicia, España, 5 de julio de 1879 - Madrid, España, 1 de enero
de 1954) fue un militar español, fundador de la
Legión Española.
Biografía y carrera militar
Nace en La Coruña
el 5 de julio de 1879, hijo de José Millán Astray (de quien tomará,
uniéndolos, ambos apellidos) y de Pilar Terreros Segade. El padre, abogado
de profesión y con aficiones literarias, obliga al joven José a estudiar
Derecho, si bien éste aspiraba a ser militar, lo que finalmente hará.
Ingresa el 30 de
agosto de 1894 en la Academia de Infantería de
Toledo donde sigue el programa de estudios abreviado dispuesto
por el Gobierno para atender las necesidades de oficiales de los conflictos
de Ultramar (Cuba y Filipinas), graduándose con apenas diecisiete años como
teniente segundo y sirviendo después en un regimiento de infantería de
Madrid. El 1 de septiembre de 1896 ingresa en la
Escuela Superior de Guerra, en la que interrumpe sus estudios
para incorporarse voluntario a un batallón expedicionario que zarpa para
Filipinas. Durante su estancia en la Isla se distingue por su valor,
especialmente por su actuación en la defensa, con apenas diecisiete años, de
la población de San Rafael con treinta hombres contra un número muy superior
de rebeldes.
A su regreso a
España reingresa en la Escuela de Guerra
obteniendo el Diploma de Estado Mayor.
El 2 de marzo de
1906 se casa con Elvira Gutiérrez de la Torre, hija del general Gutiérrez
Cámara. Se dice que después de la boda, ésta le informó de que había jurado
mantener su castidad de por vida. A partir de entonces, en palabras del
propio Millán-Astray, mantendrían una "relación fraternal". Por su parte,
ella se encargaría de cuidar del general con verdadera devoción.
Interesado en
crear un cuerpo de voluntarios extranjeros a semejanza de la
Legión Extranjera Francesa, va a Argelia a
estudiar in situ el funcionamiento de dicho cuerpo del ejército
francés. El Ministro de la Guerra General Jose
Villalba Riquelme manda fundar la Legion por orden del día 28 de
enero de 1920 y le encomienda crear después el llamado
Tercio de Extranjeros, siendo su
primer teniente coronel jefe y contando con la colaboración de
Francisco
Franco. Haría famosos los lemas ¡Viva la
Muerte! y ¡A
mí la Legión!. También actúa como director de la Oficina de
Radio, Prensa y Propaganda del Cuerpo de Mutilados de Guerra. En 1920 en la
guerra de Marruecos pierde un ojo y un brazo.
En la
Guerra Civil Española tiene un papel
secundario en el bando Nacional, siendo célebre el altercado que mantuvo con
Miguel de
Unamuno el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la
Universidad de Salamanca, al que habían
asistido diversas personalidades con motivo de la celebración de la
Fiesta de la Raza (lo que hoy es el Día de
la Hispanidad, el aniversario del descubrimiento de América): el arzobispo
de Salamanca,
Enrique Pla y Deniel, el
Gobernador civil, Carmen Polo Martínez-Valdés
(esposa de
Francisco Franco) y el
propio Millán-Astray.
Lo que sucedió,
según cuenta en su magna obra La guerra civil
española el hispanista inglés Hugh
Thomas, es lo siguiente: el profesor
Francisco Maldonado, tras las formalidades iniciales y un
apasionado discurso de José María Pemán,
pronuncia un discurso en que ataca violentamente a Cataluña y al País Vasco,
calificando a estas regiones como cánceres en el
cuerpo de la nación. El fascismo, que es el sanador de España, sabrá como
exterminarlas, cortando en la carne viva, como un decidido cirujano libre de
falsos sentimentalismos.
" Alguien grita
entonces, desde algún lugar del paraninfo, el famoso lema
¡Viva la muerte!. Millán-Astray
responde con los gritos con que habitualmente se excitaba al pueblo:
"¡España!"; "¡Una!", responden los asistentes; "¡España!", vuelve a exclamar
Millán-Astray; "¡Grande!", replica el auditorio; "¡España!", finaliza el
general; "¡Libre!", concluyen los congregados. Después un grupo de
falangistas ataviados con la camisa azul de la
Falange hacen el saludo fascista, brazo derecho en alto, al retrato de
Francisco Franco que colgaba en la pared.
Miguel de
Unamuno, que presidía la mesa, se levanta lentamente y dice:
"Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y
sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado
equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como
aquiescencia. Quiero hacer algunos comentarios al discurso -por llamarlo de
algún modo- del profesor Maldonado, que se encuentra entre nosotros. Dejaré
de lado la ofensa personal que supone su repentina explosión contra vascos y
catalanes. Yo mismo, como sabéis, nací en Bilbao. El obispo , dice
Unamuno señalando al arzobispo de Salamanca-, lo quiera o no lo quiera, es catalán, nacido en
Barcelona. Pero ahora acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la
muerte!" y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la
ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la
materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. El general Millán-Astray
es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un
inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en
España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto
habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray
pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que
carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre
un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor."
En ese momento
Millán-Astray exclama irritado ¡Muera la
inteligencia! ¡Viva la muerte!,
aclamado por los falangistas. El escritor José
María Pemán, en un intento de calmar los ánimos, aclara:
¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos
intelectuales!.
Miguel de Unamuno, sin amedrentarse,
continúa: "Éste es el templo de la inteligencia,
y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis,
porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay
que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y
derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He
dicho."
Millán-Astray,
controlándose, grita: "¡Coja el brazo de la señora!" y
Unamuno, haciéndole caso, se coge del brazo
de Carmen Polo de Franco y abandona el
recinto.
Tras el final de
la contienda, Millán-Astray actuará como jefe de Prensa y Propaganda del
nuevo régimen. Se dice que dirigía la oficina de prensa como un cuartel
militar, obligando a los periodistas a cuadrarse y alinearse al tocar el
silbato o lanzándoles disparatadas arengas como las que le habían hecho
famoso en la Legión.
|
Millán Astray, fundador, con Franco, de
la Legión Extranjera o Tercio: «El teatral y payaso Millán, que tiembla
cuando oye el silbido de las balas y rehuye su puesto y explota de la
manera más inicua una herida que en cualquier otro hubiera sido leve, y
por condescendencia de un médico, llega a ser grave
Informe del
general Batet |
En 1941 conoce y
se enamora, durante una partida de brigde, de Rita Gasset, hija de
Rafael Gasset, antiguo ministro de
Fomento, y prima del filósofo
José Ortega y Gasset. Cuando ésta queda embarazada, decide separarse de
su esposa Elvira y marchar a Lisboa ante el temor de Francisco Franco de que
se produjera un escándalo, naciendo allí, el 23 de enero de 1942, su hija
Peregrina.
Hombre de vasta
cultura, era un apasionado de la poesía japonesa y tradujo el
Bushido. Fundó, en colaboración con
periodistas y escritores como Ruiz Albéniz, Dionisio Ridruejo y
Giménez Caballero;
Radio Nacional de España, la radio oficial
del bando nacional. Como conferenciante y comentarista radiofónico durante
la Guerra Civil, fue uno de los instigadores de la subida de Franco a la
Jefatura del Estado del gobierno de Burgos y uno de los creadores del mito
de Franco como Caudillo.
Fallece, enfermo
del corazón y casi olvidado, el 1 de enero de 1954, en Madrid, siendo
Director General del Benemérito Cuerpo de Caballeros
Mutilados de Guerra por la Patria. Descansa en el Cementerio de
la Almudena, con el siguiente epitafio:
D. José
Millan-Astray y Terreros, Caballero Legionario. Por Dios y por la Patria.
Bibliografía
-
Hugh Thomas
La Guerra Civil Española Ed.
Grijalbo (Barna) ISBN 84-253-2767-9
-
Gabriel Jackson
La República Española y la Guerra Civil
Ed: RBA Coleccionables (Barna) ISBN 84-473-3633-6
-
Luis Eugenio
Togores Sánchez Millán Astray
La Esfera de los Libros, Madrid, 2005
fideus