Miguel Núñez de Prado y
Susbielas (1882
- 1936) fue un
militar
español, fusilado por los sublevados al comienzo de la
Guerra Civil.
Procedía del arma de
Caballería. Participó en la
guerra del Rif, con el grado de Teniente Coronel, al mando de los Regulares
de Melilla.[1]
Por su heroísmo, obtuvo la Medalla Militar Individual.
Durante la
dictadura de
Primo de Rivera, intervino en diversas conspiraciones para
proclamar la República.
Durante la
República, Núñez de Prado, miembro de la
masonería, se afilió a la
Unión Militar Republicana Antifascista. Núñez de Prado, ya general, era
el director general de la policía en febrero de 1936, y en calidad de tal,
junto con el
general
Pozas, director general de la Guardia Civil, se opuso a los
intentos de
Franco, jefe del Estado Mayor, de decretar la ley marcial y dar un golpe
de estado, en la crisis del 17-19 de febrero, tras la primera vuelta de las
elecciones, en las que había triunfado el
Frente Popular.[2]
El nuevo gobierno le
nombró director general de Aeronáutica (que integraba en aquel tiempo a las
fuerzas aéreas militares y navales, y a la aviación civil), procediendo a
desmontar los posibles núcleos conspiradores, lo que permitió que la mayor
parte de la fuerzas aéreas permaneciesen fieles al Gobierno republicano al
producirse el
golpe de estado que dio lugar a la Guerra Civil Española.
En la madrugada del 18 de
julio, fue nombrado inspector general del Ejército. En esas horas inciertas, Núñez de Prado se dirigió en avión a Zaragoza,
aún no formalmente sublevada a fin de persuadir al
general
Cabanellas, al mando la V División Orgánica, de que no se uniese
a la sublevación. Al llegar a Zaragoza, fue detenido por aquel, siendo
recluido en la Academia Militar. Días más tarde fue trasladado a Pamplona
y puesto a disposición del
general
Mola, quien poco tiempo después ordenó su fusilamiento.
Referencias
Enlaces externos
fideus