Mao Zedong :
Mao Tse-tung; Shaoshan, Hunan,
26 de diciembre de 1893 - Pekín,
9 de septiembre de 1976) fue el
máximo dirigente del Partido Comunista de China (PCCh) y de la República Popular China. Bajo su liderazgo, el Partido Comunista se hizo
con el poder en la
China continental en 1949, cuando se
proclamó la nueva República Popular, tras la victoria en la
Guerra Civil contra las fuerzas de la República de China. La victoria comunista provocó la huida de Chiang Kai-shek y sus seguidores del
Kuomintang a Taiwán y
convirtió a Mao en el líder máximo de China hasta su muerte en 1976.
En el plano
ideológico, Mao asumió los planteamientos del marxismo-leninismo pero con
matices propios basados en las características de la sociedad china, muy
diferente de la europea. En particular, el comunismo de Mao otorga un papel
central a la clase campesina como motor de la revolución, planteamiento que
difiere de la visión tradicional marxista-leninista de la
Unión Soviética, que veía a los campesinos
como una clase con escasa capacidad de movilización y adjudicaba a los
trabajadores urbanos el papel central en la lucha de clases
La etapa de gobierno de Mao estuvo
caracterizada por intensas campañas de reafirmación ideológica, que
provocarían grandes conmociones sociales y políticas en China, como el
Gran Salto Adelante y especialmente la
Revolución Cultural, momento en el que su
poder alcanzó las cotas máximas al desarrollarse un intenso
culto a la personalidad en torno a su
figura. Aún hoy en día, el papel histórico de Mao está rodeado de una gran
controversia. Años después de su muerte, en 1981, el
Partido Comunista de China publicó un
análisis oficial sobre la responsabilidad de Mao en los problemas sociales y
económicos derivados de sus políticas, en el que se le achacaban errores
graves, aun cuando se reconocía su papel como gran líder revolucionario y
artífice de la subida al poder del Partido Comunista.
Desde entonces, el
Partido Comunista de China ha mantenido
esta valoración histórica de Mao como un gran líder, fuente de legitimidad
del propio partido, que sin embargo habría cometido algunos errores graves.
Fuera de la República Popular, las
valoraciones de Mao han variado desde la visión amable que lo mostraba como
un líder popular[1]
hasta la percepción de su etapa en el poder como un ejemplo de autoritarismo
tiránico y brutal.[2]
La mayor discrepancia entre estas visiones contrapuestas de la figura de Mao
se refiere a cuál habría sido su nivel de responsabilidad en el fracaso de
muchas de las políticas radicales que se adoptaron durante su liderazgo, así
como a las cifras de muertos como consecuencia, directa o indirecta, de esas
campañas políticas.
Teoría política
Durante la década
de los
años 1920, Mao comenzó a desarrollar su visión particular de la
ideología comunista, que en muchos aspectos se alejaba del discurso de
fuerte influencia soviética de los fundadores del comunismo chino. Las ideas
de Mao se consolidarían como ideología propia del Partido Comunista de China
durante la época de la ocupación japonesa, entre 1938 y 1945. A la versión
del comunismo inspirada por Mao se le denomina, fuera de China,
maoísmo. En el uso del propio Partido
Comunista de China, se prefiere la designación Pensamiento de Mao Zedong. Las ideas de Mao han tenido una gran influencia
en el desarrollo de otros movimientos comunistas, en particular en Asia,
África y América Latina.[3]

Mao en 1938
Una de sus
principales ideas era la visión de los campesinos como el motor de la
revolución. Tradicionalmente, las ideas marxistas-leninistas habían visto a los obreros industriales como la
fuerza que conduciría a la revolución. Mao se dio cuenta de que éste no
era el caso de China, y que la revolución se debía desarrollar desde el
campesinado. En aquel entonces, China no tenía una población significativa
de obreros, pero sí tenía una gran masa de campesinos descontentos, lo
cual acabaría respaldando las ideas de Mao.
Según su
teoría, el marxismo-leninismo debía aplicarse a los casos concretos y
situaciones específicas. Mao partía de la idea de que los campesinos
debían formar la base de la revolución comunista, lo que sólo era posible
si los dirigentes políticos absorbían el mensaje de la revolución y lo
hacían comprensible a la población campesina. Esto significaba que los
dirigentes políticos debían ser conscientes de las realidades locales y
tratar de integrar las aspiraciones de los campesinos con la política del
partido. Mao también se basó en las teorías de
Hegel y
Marx para
desarrollar el materialismo dialéctico, aplicando la teoría de la dialéctica a los
conflictos reales del mundo, afirmando que sólo la realidad del conflicto
era lo que tenía importancia. Mao desarrolló una teoría de la dialéctica
que fue analizada por décadas. Es difícil, sin embargo, establecer la
validez de su teoría, por cuanto los análisis realizados siempre estaban
influidos por prejuicios políticos, como todo análisis realizado.
Mao también
desarrolló teorías como la estrategia de tres fases en la guerra de
guerrillas y el concepto de la dictadura democrática del pueblo. Asimismo,
defendió la Revolución Cultural como mecanismo para evitar la restauración
del capitalismo.
Entre 1957 y 1960, Mao
dirige una ambiciosa campaña de masas denominada Gran Salto Adelante, política desarrollista que marcaba el
distanciamiento entre el comunismo chino y el soviético. El
Gran Salto Adelante fue un fracaso, y provocó una gran hambruna,
que se vio agravada por catástrofes naturales.
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Mao declarando la
proclamación de la República Popular China el 1 de octubre de 1949Entre 1966 y 1969,
alentado por seguidores como Lin Biao
y su propia esposa Jiang
Qing, promovió una nueva campaña de movilización social, la
Revolución Cultural, con el objetivo, según Mao, de profundizar la
construcción del socialismo e impedir la restauración capitalista; no
obstante, hay quien considera que, en el fondo, el auténtico objetivo de
la Revolución Cultural era apartar del poder a Liu
Shaoqi,
Presidente de la República Popular China, y Deng Xiaoping,
secretario general del partido, que le habían apartado del poder
efectivo tras el fracaso del Gran Salto Adelante. Para ello, socavó los
apoyos de los dirigentes del partido, creando estructuras de poder
paralelas como comités revolucionarios y, de manera especial, los guardias
rojos, jóvenes adoctrinados que “atacaban” a quienes eran considerados
reaccionarios o contrarrevolucionarios. Mao acabaría, sin embargo,
pidiendo al ejército que acabara con los desmanes de los guardias rojos,
ante los crecientes actos de intimidación y violencia provocados por
estos. En abril de 1969, el IX
Congreso Nacional del Partido Comunista de China dio por concluida la Revolución Cultural y se suspendieron las actividades de los guardias
rojos. Las luchas de poder que se sucedieron a continuación llevarían a
una situación de gran inestabilidad hasta después de la muerte de Mao,
cuando los reformistas liderados por Deng Xiaoping
conseguirían hacerse con el poder
Como líder
ideológico del partido, la figura de Mao dominó la política y la sociedad
de la República Popular China hasta su muerte el
9 de septiembre de 1976 en Pekín.
Infancia y juventud
Mao Zedong era
el mayor de cuatro hijos de una moderadamente próspera familia de
campesinos y prestamistas. Nació en la aldea de Shaoshan en la región de
Xiangtang, provincia de Hunan. Sus
ancestros habían emigrado a este lugar durante la época de la
dinastía Ming y se habían dedicado a la agricultura por varias
generaciones.
Junto a su
nombre original "Zedong", Mao tuvo también un nombre de cortesía "Rùnzhī"
, utilizado en la edad adulta por las personas ajenas a su
entorno familiar. El uso de los nombres de cortesía caería, sin embargo,
en desuso durante el siglo XX, por lo que este nombre alternativo de Mao
es apenas conocido en el uso chino actual.
Durante la Revolución de Xinhai en 1911, que
acabó con la caída de la dinastía Qing y la proclamación de la nueva República de China, sirvió en el ejército provincial de Hunan. En la década
de 1910, Mao regresó a la escuela, donde mostró especial dedicación
por la actividad física y por las acciones colectivas.
Tras graduarse
en la Primera Universidad Normal de Hunan en 1918, Mao
viajó con su profesor de secundaria y su futuro suegro, el profesor
Yang
Changji, a
Pekín durante la época del Movimiento del Cuatro de Mayo, cuando Yang obtuvo una posición en la
facultad de la
Universidad de Pekín. Gracias a las recomendaciones de Yang, Mao
obtuvo un trabajo como asistente en la biblioteca de la universidad. Al
mismo tiempo, se registró como estudiante a tiempo parcial en la
Universidad de Pekín y asistió a muchas de las charlas de eruditos de la
época tales como Chen
Duxiu, Hu Shih y
Qian Xuantong. Mientras estudiaba, tuvo ocasión de dedicarse a la
lectura, lo cual influyó notablemente en su vida. También en Pekín
contrajo matrimonio con su primera esposa, Yang Kaihui, estudiante de la
misma universidad e hija de Yang Changji.
En lugar de
salir al exterior, como muchos de sus compatriotas radicales hicieron en
aquella época, Mao viajó extensamente por China durante los años
1920, regresando finalmente a Hunan, donde comenzó a promover las
acciones colectivas y la causa de los derechos de los trabajadores.
A la edad de 27
años, Mao asistió al Primer Congreso del Partido Comunista de China el 23
de julio de
1921. En ese primer congreso Mao Zedong dijo: “el marxismo
salvará a China”. Dos años más tarde fue elegido miembro del Comité
Central en el Tercer Congreso. Durante algún tiempo, trabajó en Shanghai,
en donde se encontraba la sede del Partido Comunista, pero después del
fracaso del partido en organizar a los trabajadores y de los problemas que
había conllevado la alianza con el Partido Nacionalista
Kuomintang (KMT), Mao quedó desilusionado con el movimiento
revolucionario y regresó a su aldea de Shaoshan, aparentemente retirado de
la política. Durante este tiempo, también desarrolló una forma de
neurastenia, que le causaba depresiones que serían recurrentes de
manera ocasional durante el resto de su vida. Sin embargo, su interés por
la política volvió a renacer tras las violentas rebeliones de Shanghai y
Guangzhou en
1925, que propiciaron el movimiento "Vengar la Vergüenza" por toda
China.
Por ese
entonces, Mao fue director del Instituto de Entrenamiento a Campesinos,
organizado por el Kuomintang. En 1926 regresa
a Hunan y ve que los árboles tenían la corteza arrancada, recordando lo
que había conocido durante su infancia, que los campesinos en China comían
las cortezas de los árboles. Sobre la base de esa experiencia escribe en
1926 Análisis de las clases en la sociedad China, y a principios de
1927, el Informe sobre una investigación del movimiento campesino de Hunan donde sostiene que sin los campesinos pobres no habría revolución.
Este Informe se considera el primer trabajo importante en la teoría
maoísta.
Dentro del frente unido que formaron el PCCh y el KMT, el trabajo
político en el ejército estaba a cargo principalmente de miembros del PCCh,
y Mao se traslada a Guangzhou, donde el fundador del KMT,
Sun
Yat-sen, había fundado la
Academia Militar de Whampoa, donde los comunistas chinos colaborarían,
a instancias de la
Internacional Comunista, con el KMT.
Desde la Academia Militar de Whampoa, la alianza del KMT y el Partido
Comunista preparaba la lucha armada para reunificar el país, dividido en
zonas controladas por los llamados señores de la guerra.
Guerra y Revolución
Mao escapó al
terror que se desencadenó en China en la primavera y verano de 1927, cuando
el KMT, ya dominado por la figura de Chiang Kai-shek, rompió la alianza con los comunistas. De vuelta en
Hunan, Mao dirigió el Levantamiento de la Cosecha de Otoño
en Changsha,
con el objetivo de tomar el poder y hacer de Hunan una provincia
independiente del Kuomitang. Este levantamiento fue derrotado y el propio
Mao estuvo a punto de ser fusilado, pero logro escapar de los guardias que
lo llevaban al lugar del fusilamiento.
Después de
duros combates, Mao y su grupo guerrillero se refugiaron en las montañas
de Jinggang en el sudeste de China. Tiempo después se les unirían las
tropas de Zhu
De y de Zhou
Enlai, quienes también venían huyendo de la ofensiva del KMT, y
crearían la primera base revolucionaria en esa región, el embrión de un
nuevo Estado, la República Soviética de China, a veces llamada simplemente "sóviet de
Jiangxi", de la cual fue elegido presidente. Fue durante este periodo
cuando Mao se casó con He Zizhen, después de que su primera esposa, Yang
Kaihui, hubiera sido asesinada por las fuerzas del KMT.
Mao con la
ayuda de Zhu De, ensambló un modesto pero efectivo ejército de guerrilla,
llevó a cabo reformas en el ámbito rural y proveyó de refugio a los
comunistas que huían de las purgas que se llevaban a cabo en las ciudades.
El Partido Comunista volvió a crecer, el Ejército Rojo por esa época
contaba con unos 60.000 hombres.
Bajo la
creciente presión del KMT, que estrechaba su cerco en torno a las fuerzas
comunistas, surgió una lucha entre los dirigentes de éstas por tomar el
poder. Mao fue destituido de su importante posición y reemplazado por
otros dirigentes, como Zhou
Enlai, más afines a la línea marcada por la Internacional Comunista.
Al grupo que dirigía el partido en estos momentos, liderado por
Wang Ming y Bo Gu, se le conoció como los veintiocho bolcheviques.
Chiang Kai-shek,
que había afianzado su poder en Nanjing,
la capital de la República de China, estaba determinado a acabar con el
movimiento comunista. El Kuomintang lanzó cinco campañas de cerco y
aniquilamiento entre 1931 y 1934 sobre los comunistas pertrechados en esa
base fronteriza. Las cuatro primeras fueron rechazadas por el
Ejército
Rojo, con el apoyo de la población, aplicando la táctica militar de la
guerra popular de guerrillas. Para Mao Zedong la revolución china tuvo un
principio básico: la guerra campesina, con la táctica de atraer al enemigo
a las bases rojas y aplicar los principios de la guerra de guerrillas, que
Mao resumía diciendo Cuando el enemigo avanza
retrocedemos, cuando el enemigo acampa lo hostigamos, cuando no quiere
pelear lo atacamos y cuando huye lo perseguimos. Con esta táctica mantuvieron las bases de apoyo y el
Ejército Rojo se pertrechó de armas y municiones del
Kuomitang.
En octubre de 1934, el
ejército del Kuomintang avanzó con un millón de hombres hacia las zonas
controladas por los comunistas en el sóviet de Jiangxi, en la quinta
campaña de cerco y aniquilamiento. En la dirección del
Partido Comunista,
la línea de Mao quedó en minoría y fue acusado de derechista. Se impulsó,
contra las opiniones de Mao y de Zhu De, una guerra de posiciones, de
ejército contra ejército. El Ejército Rojo perdió la iniciativa y fue
derrotado, viéndose obligado a huir en un periplo por la China interior
que sería conocido como la Larga Marcha.

Mao Zedong con
Nikita Jrushchov y Lin Biao
En enero de
1935 llegan a la localidad de
Zunyi. Allí se celebró una importante reunión del Buró Político
ampliado (conocida como la Reunión de Zunyi), donde son criticados los gruesos errores cometidos
en los últimos años. La línea militar basada en la guerra de posiciones,
que relegaba la táctica de la guerra de guerrillas es criticada y los
responsables de haberla impulsado son cuestionados. Mao Tse Tung es
designado Jefe Militar. Pasó a predominar la línea maoísta de que la
Revolución China iba del campo a la ciudad.
Japón
había invadido China, ocupando
Manchuria en
1931, y la discusión en el seno el Partido Comunista pasaba por qué
posición tomar ante la invasión japonesa. En 1932 el gobierno de la
República Soviética China ya le había declarado la guerra
a Japón. Triunfa la línea maoísta de marchar hacia el norte para encabezar
la lucha contra la invasión japonesa, estableciéndose una base comunista
en
Yan'an. Ese sería el final de la Larga Marcha, un año después de
iniciada, tras recorrer 12.500 Km. Al partir de las montañas de Jinggang
eran 80.000 de los que llegaron sólo la décima parte, y Mao cuenta que el
momento más tremendo de su vida fue durante esa Larga Marcha, cuando se
dividen y la
Internacional Comunista apoya esa división contra Mao. En
asamblea, ante esos 8.000 hombres mal vestidos y mal alimentados, Mao
afirma:
los que quieran seguir que sigan, tenemos que seguir porque
nosotros vamos a abrir el camino y los que se han ido van a volver.
Durante la Larga Marcha el Partido Comunista define la táctica de Frente Único Antijaponés, el que recién se conformaría en 1937,
tras el incidente de Sian en el que dos generales del Kuomintang, partidarios
del Frente Único, arrestan a
Chiang Kai-shek con la intención de
fusilarlo. Mao envía a Zhou Enlai como mediador, quien sostiene en nombre
del Partido Comunista que matar a Chian Kai Sek
en ese momento favorecía
al imperialismo japonés. Chiang Kai-shek es liberado y se firma un
programa de 10 puntos, que tenía como centro poner fin a la guerra civil y
unirse para resistir al Japón, y la condición era que cesaran los ataques
al Ejército Rojo y el
Partido Comunista.
En ese momento,
Mao afirma que dentro del KMT habían sectores de burguesía nacional,
opuesta al imperialismo, y sectores de burguesía compradora, que se
subordinaban a uno u otro imperialismo. Y que Chiang Kai-shek
representaban a sectores de burguesía compradora subordinados a los
imperialismos
norteamericano e
Inglés, y por lo tanto opuestos a aquellos subordinados al
imperialismo japonés. Así, el Frente Único Antijaponés se hizo con esa
burguesía con la que se estuvo en guerra desde 1927 hasta el incidente de
Sian, y una vez derrotado el invasor japonés tuvieron que volver a
enfrentar al Kuomintang. La reflexión en relación a la política con la
Burguesía Nacional en China en todo este periodo Mao, la resumía diciendo:
cuando nos unimos no olvidar que va a traicionar, y cuando traiciona no
olvidar que nos vamos a tener que volver a unir,

Nadando en el rio Yang
TséEn 1944, Estados
Unidos envió una misión diplomática llamada la misión Dixie, para
entrevistarse con los comunistas. Según comenta Edwin Mose en su libro
sobre la historia de China:
La mayoría
de los estadounidenses estaban favorablemente impresionados con los
comunistas, quienes parecían ser menos corruptos, más unidos y más
vigorosos en su resistencia contra el Japón que el Kuomintang. También
pudieron constatar que los comunistas eran populares en amplias áreas de
China, particularmente en el norte. Al final, sin embargo, este contacto
entre los estadounidenses y los comunistas chinos no produjo ningún
resultado.
Después de la
Segunda Guerra Mundial, los Estados
Unidos siguieron respaldando a Chiang Kai-shek,
ya abiertamente en guerra contra el ejército comunista de Mao Zedong,
renombrado como Ejército Popular de Liberación
(EPL), en su estrategia de derrotar al comunismo donde éste se
manifestara. Igualmente, la Unión Soviética
dio apoyo a Mao, si bien la ayuda militar que recibieron de esta nación
nunca fue tan alta como originalmente se creía y constantemente se mantuvo
muy por debajo de las promesas soviéticas.
El 21
de enero de
1949, las fuerzas del Kuomintang sufrieron una derrota masiva a manos
del EPL, y comenzaron a replegarse hacia el sur. A lo largo del año,
fueron cayendo en cadena las ciudades más importantes, obligando al KMT a
trasladar la capital sucesivamente de Nanjing a Wuhan,
Guangzhou,
Chongqing y finalmente Chengdu.
El
10 de diciembre de 1949, el EPL rodeó a las tropas del KMT en Chengdu,
el último baluarte de las fuerzas nacionalistas. Chiang Kai-shek y su hijo Chiang Ching-kuo huyeron en avión a Taiwán,
donde conseguirían mantener el régimen de la República de China.

Mao Zedong
(1893 - 1976)
Liderazgo en China
La República
Popular China fue establecida el 1
de octubre de 1949. Fue la culminación de dos décadas de lucha
dirigida por el Partido Comunista. Durante el periodo de 1954 a 1959, Mao fue
Presidente del partido. Se residenció en
Zhongnanhai, un complejo de edificios cercano a la
Ciudad Prohibida de Pekín.
Habiendo
consolidado su poder, Mao inició un programa de colectivización que duró
hasta el año 1958.
Las tierras fueron redistribuidas, tras ser expropiadas a terratenientes y
entregadas a los campesinos para que las cultivaran. También se iniciaron
grandes proyectos de industrialización y la construcción de las
infraestructuras para facilitar los cambios économicos y sociales que se
querían llevar a cabo. Durante este periodo, China tuvo un crecimiento
interanual en el PNB de entre un 4 y un 9%.
Uno de los
programas iniciados en esta época fue el Movimiento de las Cien Flores, mediante el cual Mao indicaba su
supuesta voluntad de considerar diferentes opiniones acerca de como China
debía ser gobernada. Dada la oportunidad que se les ofrecía de expresarse,
algunos intelectuales y liberales chinos indicaron su oposición al régimen
comunista, llegando incluso a cuestionar el liderazgo de Mao. Esto fue
inicialmente tolerado y hasta promovido. Sin embargo, a los pocos meses,
Mao revirtió esta política, haciendo presos a todos aquellos que habían
criticado a su gobierno, en lo que se llamó el Movimiento Antiderechista. Algunos críticos del régimen comunista
chino, como la escritora Jung Chang, afirman que el Movimiento de las Cien
Flores habría sido simplemente una maniobra para identificar a aquellos
individuos cuyas opiniones resultaban peligrosas para el régimen.
En 1958, Mao
lanzó el Gran Salto Adelante, un plan económico presentado como alternativa al
modelo soviético que se basaba en gran parte en el desarrollo de la
industria pesada. Bajo este modelo, la agricultura fue colectivizada y se
promovió la industria a pequeña escala.
Al principio,
el Gran Salto Adelante pareció tener un gran éxito al incrementarse
considerablemente la producción agrícola e industrial, particularmente la
industria del acero. Sin embargo, Mao y otros líderes del partido, en
lugar de aceptar el crecimiento estable y continuo que venían
experimentado, consideraron que podrían acelerar el crecimiento económico
estableciendo metas irreales. Con este fin, movieron un considerable
número de campesinos a las acererías, lo cual terminó siendo un desastre.
Si bien las cuotas de producción de acero se llegaban a cumplir según las
cifras oficiales, parte del acero producido era de muy mala calidad, dado
que no había suficiente materia prima para alcanzar las metas y se
utilizaban desechos de hierro para lograr la cuota establecida.
Por otra parte
las relaciones sino-soviéticas comenzaron a deteriorarse y
Nikita Jrushchov canceló los acuerdos de asistencia técnica que habían
firmado los soviéticos. Además, se dieron varias sequías severas, que
afectaron a la producción agrícola, reduciéndola considerablemente. La
combinación del establecimiento de cuotas de producción industrial
irreales, la retirada de la asistencia técnica soviética, las sequías, el
desplazamiento de agricultores a las fábricas y una economía que trataba
de recuperar en diez años los desastres de años de guerra y caos,
ocasionaron la hambruna más grande de la historia reciente de China.
Si bien existe
controversia acerca del número de muertes ocasionado por la hambruna
durante el Gran Salto Adelante, se estima que no menos de 30 millones de
personas fallecieron por
inanición.
Después del
fallecimiento de
Stalin y
la subida al poder de
Jrushchov, las relaciones sino-soviéticas se
deterioraron considerablemente. Se produjeron disputas fronterizas y
desacuerdos en relación al camino que debía seguir el comunismo, es decir
si seguir fomentando la revolución o, por el contrario, mantener el status
quo.
Como resultado
del desastre del Gran Salto Adelante y el deterioro de las relaciones
sino-soviéticas, algunos líderes chinos, entre ellos
Liu Shaoqi y Deng
Xiaoping decidieron que Mao debía ser depuesto como jefe del Estado,
relegándole a una posición meramente simbólica y ceremonial. En 1959, Liu
Shaoqi accedió al puesto de Presidente de la República Popular China, Jefe
del Estado, mientras que Mao mantuvo su posición de
Presidente del Partido
Comunista. Liu comenzó a buscar soluciones a los problemas de China a
través de políticas de carácter más reformista.
Mao lanzó lo
que se denominó la Revolución Cultural en 1966. Esto le
permitía a Mao estar por encima de la jerarquía del partido, dando poder
directamente a los guardias rojos, grupos de jóvenes defensores de la
ortodoxia ideológica, que llegaron a crear sus propios tribunales. La
Revolución Cultural buscó impulsar el camino hacia el socialismo, y
denunciar a los que se oponían al mismo. Para ello adoptaron medidas de
todo tipo, desde la destrucción del arte considerado burgués, asaltos a
personas vestidas a la manera occidental, interrupción de ceremonias
religiosas, etc. Una medida de gran importancia fue la pegada de carteles,
en los que denunciaban lo que consideraban errores de distintos miembros
destacados del partido.
Fue durante
este periodo cuando Mao eligió a
Lin Biao
como su sucesor. No está claro si Lin estaba planeando un golpe de estado
o un intento de asesinato a Mao, lo que sí se sabe es que falleció en un
accidente aéreo cuando su avión sobrevolaba Mongolia al intentar huir del
país con rumbo a Moscú. Posteriormente, se anunció que Lin había planeando
la destitución de Mao, e incluso su asesinato en dos ocasiones, y fue
expulsado póstumamente del partido. Para esta época, Mao había perdido la
confianza de muchos de los dirigentes del partido.
En 1969, se
celebró el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, en el que Mao anunció que la Revolución Cultural había terminado, si bien a menudo
se considera que la revolución cultural se extendió hasta el fallecimiento
de Mao en 1976. En los últimos años de su vida, Mao experimentó serios
problemas de salud debidos posiblemente al mal de Parkinson, así como
problemas pulmonares y cardíacos como consecuencia del tabaco. Durante
estos años, Mao permaneció pasivo mientras varias facciones dentro del
Partido Comunista luchaban para lograr el poder después de que Mao
falleciera.
Mao falleció el
9 de septiembre de 1976 a la
edad de 82 años y la lucha por el poder dentro del partido se intensificó.
Por una parte estaban los izquierdistas liderados por la llamada
Banda de los Cuatro, dirigida por la viuda de Mao, Jiang Qing, quienes
abogaban por la continuación de la política de movilización revolucionaria
de masas. Por otra parte, estaban dos grupos más moderados; uno liderado
por Hua Guofeng, el sucesor designado por el propio Mao, que abogaba por
el retorno a la dirección centralizada siguiendo el patrón soviético, y
otro liderado por Deng Xiaoping, que estaba a favor de reformar
completamente la economía de China de acuerdo con políticas pragmáticas,
desenfatizando el rol de la ideología en la determinación de las políticas
económicas y sociales.
Al final, los
moderados lograron el control del gobierno, y Deng Xiaoping se impuso sobre Hua Guofeng en la lucha por el poder.
Culto a Mao
Un elemento
preponderante en los años de liderazgo de Mao fue el
culto a la personalidad. Mao se presentaba a sí mismo como un enemigo
de los terratenientes, hombres de negocios y de las potencias de
Occidente, particularmente los Estados Unidos. Por otra parte, declaraba
ser aliado de los campesinos y trabajadores.
En 1962, Mao
propuso la creación del Movimiento de Educación Socialista, el cual estaba
dirigido a proteger a los campesinos de las tentaciones del feudalismo y
capitalismo que pensaba estaban comenzado a surgir en las áreas rurales.
Se publicó una gran cantidad de propaganda en la cual Mao era la figura
central. Numerosas vallas y canciones se referían a Mao como
el sol
rojo en el centro de nuestros corazones y el salvador del pueblo.
El culto a Mao
fue vital para el lanzamiento de la Revolución Cultural. La juventud china
había crecido bajo el régimen comunista y se les había inculcado el amor
hacia Mao, y en dicha revolución se convirtieron en sus principales
seguidores.
El principal
impulsor de esta política de culto a la personalidad, a la que Mao se
opuso,[]
fue Lin Biao, además recopilador de las
Citas del Presidente Mao, libro publicado en octubre de 1966 con
citas y dichos de Mao. A los miembros del partido se les exigía llevar
siempre consigo este libro. A lo largo de los años la imagen de Mao
aparecía en todas partes, en todos los hogares, oficinas y comercios. Sus
dichos aparecían en publicaciones escritas de cualquier naturaleza.
El legado de Mao
El legado de
Mao es objeto de gran controversia. Muchos chinos consideran a Mao como un
gran revolucionario, un gran líder. Reivindican su figura, aunque
reconozcan que incurrió en serios errores al final de su gobierno. De
acuerdo con Deng Xiaoping, quien fuera desplazado durante la Revolución
Cultural acusado de seguir el camino de restauración capitalista, Mao
estaba las tres cuartas partes en lo correcto y una cuarta parte errado
y su contribución fue primordial y sus errores secundarios. Algunos
miembros del Partido Comunista, sin embargo, acusan a Mao de ser el
responsable de la ruptura con la Unión Soviética. También se le critica el
no haber adoptado políticas relacionadas con el control de la natalidad,
las cuales fueron desarrolladas posteriormente por sus sucesores cuando
establecieron una serie de incentivos y programas a fin de lograr que las
familias chinas sólo tuvieran un hijo.
Los críticos de
Mao, sin embargo, afirman que logró éxitos de gran importancia. Por
ejemplo, antes de 1949 el índice de analfabetismo era del 80% y el
promedio de vida de la población era meramente 35 años. A su muerte, el
índice de analfabetismo había bajado al 6% y el promedio de vida se
duplicó a 70 años. La población de China durante el periodo de Mao aumentó
en 57% llegando a 700 millones comparado con la cifra de 400 millones que
había permanecido constante entre las Guerras del opio y la Guerra Civil China. También dicen sus seguidores que bajo Mao China se
deshizo de un siglo de humillaciones a las que le sometieron las
potencias occidentales y surgió como una gran potencia mundial. También
afirman que Mao logró la industrialización del país y aseguró la soberanía
de China bajo su mando. Se dice también que Mao terminó con el régimen
corrupto del Kuomintang. Los oponentes a Mao indican que los logros en la
erradicación del analfabetismo y las expectativas de vida, también fueron
alcanzadas por el régimen del Kuomintang en Taiwan. Algunos de estos
logros se obtuvieron debido a que el país no estuvo en guerra durante ese
periodo y por tanto pudo dedicarle recursos al mejoramiento de la
población.
Mao planteaba
que el socialismo era la única respuesta para China, debido, entre otros
argumentos, a que las potencias occidentales y particularmente los Estados
Unidos, nunca permitirían que China avanzara bajo un régimen capitalista.
De hecho, esta teoría no estaba lejos de la realidad, por cuanto Estados
Unidos mantuvo un embargo comercial a la República Popular China
que duró
hasta 1972,
cuando Richard Nixon decidió que China constituía una potencia que debía ser
considerada favorablemente en la
Guerra Fría con la Unión Soviética.
Detractores y
seguidores coinciden en afirmar que Mao fue un gran estratega militar lo
cual demostró en la Guerra Civil China
y en la Guerra de Corea. De hecho, las tácticas de Mao han sido utilizadas
constantemente por aquéllos que luchan como insurgentes en diferentes
lugares del mundo, así como por aquéllos que tratan de aplastar la
insurgencia.
Por otra parte,
la ideología del maoísmo ha influido en muchos movimientos comunistas en
el mundo tales:
Sendero Luminoso en el Perú y el
movimiento comunista en Nepal. Sin
embargo, China se apartó totalmente de la línea maoísta cuando Deng
Xiaoping inició las reformas económicas.
En la
actualidad el seguimiento de Mao se ha reducido drásticamente en China. De
hecho, algunas de sus obras han sido muy criticadas posteriormente. El
libro Mao: La Historia desconocida, escrito por Jung Chang y Jon Halliday, señala que Mao creó muchos mitos en cuanto a sus logros y su
juventud, a fin de mostrarse como el héroe del pueblo. Incluso afirman que
algunas incidencias de la Gran Marcha, en particular la Batalla del Puente Luding, eran totalmente falsas. Con todo, el libro de Chang y Halliday,
cuya versión en español apareció en abril del 2006, ha sido objeto de
numerosas críticas por sus faltas de rigor histórico.
Sin embargo, continúan las muestras
de seguimiento al Pensamiento Mao Zedong. En Zhengzhou, al norte de Wuhan, una ciudad obrera, industrial, todos los 9
de setiembre, aniversario de la muerte de Mao, se reúnen miles de
trabajadores en la plaza central; allí cuatro obreros publicaron un
llamamiento que circuló por toda China, titulado
Mao, nuestro líder para siempre, de denuncia de los seguidores del camino capitalista a los que Mao Tsetung combatió, que se adueñaron de la dirección del Partido y del
Estado, pasaron a nombre propio los bienes del Estado, y son parte de esa
clase dirigente de la China capitalista e imperialista actual. Hay una
proliferación de centros de estudio de las obras de Mao, legales algunos,
clandestinos otros; casas de té donde se cantan las canciones y se pasan
las películas de la Revolución Cultural. Millones de chinos llevan el
distintivo de Mao, para mostrar que son maoístas. Esto puede explicarse
por las palabras del propio Mao, quien afirmaba que una de las leyes del
proletariado es luchar y fracasar, volver a
luchar para volver a fracasar, y así hasta la victoria final

Retrato de Mao Zedong en la puerta de Tian'anmen de la
Ciudad Prohibida
de
Pekín
.
Notas
-
↑ Esta visión amable de Mao se hizo
bastante habitual en Occidente gracias al libro del estadounidense
Edgar Snow Red Star over China ("Estrella roja sobre
China"), publicado en 1939.
-
↑
Chang y Halliday (2006) consideran a Mao
un dictador tiránico, que habría sido responsable directo de la muerte
de hasta 70 millones de chinos. Li Zhishui (1995), que afirmaba haber
sido médico personal de Mao, muestra a Mao como un líder caprichoso y
obsesionado con el poder.
-
↑
Garner, William R. "The Sino-Soviet
Ideological Struggle in Latin America", publicado en
Journal of
Inter-American Studies, Vol. 10, No. 2 (abril de 1968), pp.
244-255. Disponible en
el archivo de JSTOR.
Bibliografía
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- En inglés
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Enlaces externos
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