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Paulina Odena García, conocida como
Lina
Odena - Militante comunista española, nacida el 22 de enero de 1911 en
Barcelona y muerta el 14 de septiembre de 1936 junto al Pantano de
Cubillas, Granada.
Lina Odena era hija de un matrimonio que regentaba una
sastrería en el barrio barcelonés del Eixample. Desde muy joven Lina ayudó
a sus padres en el negoció, y también se sintió atraída por las ideas
comunistas ingresando en el
PCE. Esto la llevó a conflictos con su familia y pronto se
independizó.
En 1931 formo parte de una delegación de jóvenes
catalanes que fueron a la Unión Soviética
y allí estuvieron algo más de un
año estudiando y obteniendo la formación necesaria para desempeñar futuros
cargos.
Al regresar a España Lina paso a formar parte de las Juventudes Comunistas de Cataluña. Su gran capacidad e inteligencia le
permitieron ser nombrada en febrero de 1933 secretaria general de las
Juventudes Comunistas de Cataluña, y ese mismo año fue candidata al
Parlamento de la República.
Al estallar en Cataluña la
Revolución de Octubre de
1934, Lina tomó las armas y participó activamente en combates que tuvieron
lugar en Sant Cugat y otras localidades. Al fracasar la sublevación pasó a
la clandestinidad y entró a formar parte del
Socorro Rojo Internacional.
La policía la detuvo en agosto de 1935, aunque fue pronto liberada.
Ese mismo año fue parte de la delegación española que
acudió al IV Congreso de la Internacional Juvenil Comunista (IJC) que tuvo
lugar en Copenhague, Dinamarca. Este Congreso tuvo gran importancia pues
en él se decidió que las juventudes comunistas debían unificarse con las
juventudes de otros partidos revolucionarios, para ganar en fuerza.
Posteriormente, y en unos meses especialmente convulsos
en la historia de España, Lina fue reclamada a Madrid por la dirección del
PCE. Las
elecciones convocadas para febrero de 1936 movilizaron por primera vez a
toda la izquierda, unida en un frente común contra los sectores
reaccionarios y eclesiales: el
Frente Popular. Durante la campaña Lina
acompaño a
Dolores
Ibarruri Pasionaria
en los mitines que esta dio por toda la
geografía española. Después de las elecciones que dieron el triunfo al
Frente Popular, Lina participó en las conversaciones que terminaron de
unificar a las juventudes marxistas de Cataluña.
Al iniciarse la Guerra Civil Española en julio de 1936
Lina estaba por casualidad en Almería donde tenía lugar un Congreso
Provincial. Sin pensárselo dos veces, Lina tomó las armas y participó de
nuevo en varios combates demostrando un gran valor. En esos combates
jugaron un papel decisivo a favor de la República dos compañías de
aviación huidas de Granada, y estas nombraron a Lina su representante en
el Comité Local. Como símbolo de este cargo Lina lució con gran orgullo
sobre su mono de miliciana, las alas de la aviación, y las llevó hasta su
muerte, tal y como se observa en las últimas fotografías que le hicieron.
La columna de la que Lina formaba parte fue asignada a
la toma de Guadix, y más tarde de Motril. En este tiempo también realizó
breves viajes a Madrid y Barcelona para reunir armas, regresando
inmediatamente al frente.
El 15 de agosto, en Motril, concretamente en el Camino
de las Cañas, vació el cargador de su pistola sobre la cabeza del cura
Manuel Vázquez Alfaya.
La mala suerte quiso que el 14 de septiembre, junto al
Pantano de Cubillas, el chofer que conducía el coche en el que iba Lina se
equivocó en un cruce y fue a dar directamente a un control de los
falangistas. Viéndose rodeada, y para no caer en manos del enemigo, Lina
sin dudarlo dos veces sacó su revolver y se suicidó.
Lina Odena es un ejemplo de valor y coraje de una joven
militante comunista que cumplió con brillantez todas las misiones que le
fueron encomendadas. Ella fue un verdadero ejemplo para todos.
fideus
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