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Jean Jaurès, cuyo nombre
completo era Auguste Marie Joseph Jean Léon Jaurès (*Castres, Francia,
3 de septiembre de 1859 – París, 31 de
julio de 1914),
fue un
político
socialista francés.
Biografía
Miembro de una
familia burguesa de provincias, obtiene el número uno en el acceso a la
Escuela Normal Superior de la calle de Ulm en 1878 y el
número tres en la oposición a la cátedra
de filosofía en
1881. Ejerce como profesor en primer lugar en Albi, y más
adelante en
Toulouse en
1882 en donde ejercerá su cátedra de maestro de conferencias en la
Facultad de Letras.
Político
Tras la
consolidación de la República, que seguía al decenio de fluctuaciones, en la
que la Cámara de Diputados había estado dominada por los
monárquicos divididos tras el derrumbamiento del Segundo Imperio en 1870, Jaurès
tiene sólo veinte años. Entra en política, y es elegido diputado republicano
por el
departamento de
Tarn en 1885.
Está alineado con los «herederos» de Jules
Ferry y entre los «oportunistas», republicanos socialmente moderados.
Para él, por
aquella época, los «radicales» que encabeza
Clemenceau son demasiado exigentes y los socialistas violentos y
peligrosos para el orden republicano que se está reconstruyendo. No es que
no se interese por la
clase obrera y pone su mítica elocuencia a disposición de las primeras
leyes sociales del régimen (libertad
sindical, protección de los delegados, creación de planes de jubilación
para los obreros...). Heredero del espíritu de 1789, es sin
embargo un firme partidario del reformismo institucional y republicano, de la alianza entre obreros y
pequeña
burguesía por el triunfo de la libertad,
de la
igualdad y de la
fraternidad.
En 1889 los
Republicanos ganan en las legislativas pero él, el Republicano que propugna
el control del estado sobre las empresas, es derrotado en su circunscripción
de Tarn por el marqués de
Solages, presidente de las minas. Siendo profesor en Toulouse
lleva a cabo una tesis doctoral sobre los orígenes del pensamiento
socialista
alemán, que acentuarán su vocación social, y se presenta en las listas
municipales por Tolosa.
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Monumento a Jaurès en
Carmaux
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Jean Jaurès arenga a los
obreros bajo una bandera roja |

Tumba de Jaurès en París
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La huelga de Carmaux
Jaurès vive
distanciado de la vida política nacional cuando estalla en 1892 la gran
huelga de
las minas de Carmaux. El alcalde electo,
Jean Baptiste Calvignac, sindicalista y socialista, minero, es despedido
por el marqués de Solages con la excusa de que ha faltado a su trabajo para
cubrir sus necesidades de representante municipal. Los obreros se ponen en
huelga para defender a ese alcalde del que se sienten orgullosos. La
República envía al ejército, 1.500 soldados, en nombre del «derecho al
trabajo». Parece que la República se pone de parte de la patronal monárquica
contra los huelguistas. Francia está sumida en el escándalo de Panamá. Jaurès ya no es capaz de sentirse identificado con
una República que parece ser que muestra su auténtica cara en la que
diputados y ministros capitalistas priman a las finanzas y a la industria
sobre el respeto a las personas: Carmaux y la mina serán el trampolín
político que buscaba. Lleva a cabo el aprendizaje de la
lucha de clases y del
socialismo. En una huelga a la que entró como intelectual burgués
republicano social sale como socialista convencido.
Diputado socialista
Bajo la presión
de la huelga y de Jaurès, el gobierno arbitra el pleito entre
Solages y
Calvignac en favor de este último.
Solages dimite de su escaño de diputado.
De modo lógico, los obreros de la cuenca minera designan diputado a Jaurès:
ya no será un obrero, sino un burgués el líder de los mineros. La oposición
del voto rural no impide su elección. Jaurès se consagra a la defensa
continua y resuelta de los obreros en lucha. En Albi está entre los que
participan en la famosa «vidriería obrera». En el Languedoc vitícola
visitará a los vendimiadores libres de
Maraussan, que crean la primera bodega cooperativa.
Al principio del
caso Dreyfus, Jaurès no toma partido con claridad. Sin embargo, como
consecuencia de la presión popular, y también gracias al fervor de las
jóvenes promociones de las Escuelas Normales, Jaurès y los socialistas toman
partido claramente por Alfred Dreyfus.
Se opone por esa
época a los
marxistas ortodoxos, cuyo líder, Jules Guesde, para quien
Dreyfus es un oficial burgués, por lo que su
defensa no se estima prioritaria. Para Jaurès, el cúmulo de desgracias e
injusticias de las que Dreyfus es víctima borra las diferencias de clase. La
cuestión no es si Dreyfus es un privilegiado o un explotador: es un hombre
que sufre injustamente y los socialistas deben oponerse a cualquier
injusticia. Jaurès funda el
periódico
l'Humanité en 1904.
En 1905, participa
en la fundación de la SFIO, que
unifica, bajo presión de la
Internacional, las distintas tendencias
socialistas de Francia. A pesar de que reconoce la lucha de clases, para
Jaurès, sólo hay una humanidad, y el hombre de izquierdas debe implicarse
por la República en una revolución democrática y no violenta. Se opuso al
colonialismo y se enfrentó contra la intervención francesa en Marruecos.
En 1911 escribe
abogando por la enseñanza en las escuelas del
occitano, el
bretón y el euskera.
Internacionalista pacifista
Combatía el
peligro de la guerra europea con pasión, especialmente tras el estallido de
las Guerras Balcánicas en 1912-1913.
Se opuso a la ley que alargó a 3 años el servicio militar obligatorio. Ante
el ultimatum austríaco contra Serbia,
tras el asesinado del Archiduque Francisco Fernando en Sarajevo,
Jaurès se distanció de la ola chauvinista que crecía y en su discurso en Lyon, el 23 de
julio de 1914, culpó de la "situación terrible" a
"la política colonial de
Francia, la política hipócrita de Rusia y la brutal voluntad de Austria".
Llamó a los obreros de todos los países que estaban al borde de enfrentarse
en la guerra, a unirse para alejar "la horrible pesadilla".
Su toma de
postura en pro del pacifismo,
poco antes del desencadenamiento de la
Primera Guerra Mundial, le hicieron impopular entre los sectores
nacionalistas y un exaltado fanático le asesinó, en el
Café du Croissant
de la calle Montmartre de París, una semana después de su discurso, y tres
días antes de que se iniciaran las hostilidades. Su asesinato no fue
producto de la casualidad, sino el último eslabón de una campaña de odio,
mentiras y calumnias que mantenían contra él sus enemigos. Este asesinato,
por otro lado, consiguió sus objetivos, puesto que facilitó la incorporación
de la izquierda a la «Unión sagrada», especie de gran coalición nacional de
guerra.
Al finalizar la
I Guerra Mundial y como reacción a la masacre que ocasionó, muchos
municipios franceses colocaron a calles y plazas su nombre, recordando su
papel de firme opositor a dicho conflicto. También el
Metro de París puso su nombre a una de sus estaciones.
Su asesino,
Raoul Villain, tras 56 meses de detención preventiva, fue liberado el 29 de
marzo de 1919.
Obras
- Las Pruebas (1898,
sobre el caso Dreyfus)
- Estudios socialistas
- Hacia la república social
- Los dos métodos (1900)
- Nuestro objetivo (1904)
- La Revolución rusa
(1905)
- La Alianza de los pueblos
- Conflicto ampliado
(1912)
- El nuevo ejército
(1914)
- Discurso de Vaise
(1914)
Enlaces externos
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