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Ignacio Hidalgo de Cisneros y López de Montenegro (1896 - 1966)
fue un militar y aviador español. Durante la Guerra Civil fue el jefe de la
Fuerza Aérea Republicana.
Biografía
Natural de la capital
alavesa, Vitoria (actual País Vasco), nació el 11 de julio de 1896 en el
seno de una familia aristocrática, carlista y de tradición militar, lo que
le influyó para elegir su profesión. Comenzó la carrera militar en la
Academia de Intendencia de Ávila donde se
graduó en 1914.
En 1920 realizó cursos de
aviación en el cuartel y aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid) pasando a
integrarse en la Aviación Militar Española.
Fue destinado a Melilla, a la 2ª Escuadrilla Bristol, tomando parte en los
bombardeos sobre la cábila de Beni-Ulixek
durante la
Guerra
del Rif. En 1924 pasó a los
De Havilland
y en 1925 a la 1ª Escuadrilla de Hidroaviones con base en El Atalayón, junto
a Melilla, que mandaba el comandante
Ramón Franco, con la que participó en la
desembarco de Alhucemas. Fue destinado posteriormente al
Sahara Español y en 1930 a la 1ª Escuadra,
ya en la Península.
El 15 de diciembre de 1930
participa, junto con otros aviadores y militares republicanos como
Queipo de Llano, en la intentona republicana encabezada por
Ramón Franco, hermano del general
Francisco
Franco, que tomó el aeródromo de Cuatro Vientos y pretendía bombardear
el Palacio Real, residencia de
Alfonso XIII. El ataque contra el palacio no llegó a realizarse y la
sublevación, ante la falta de apoyos, fue fácilmente sofocada. Tras el
fracaso de la sublevación, Hidalgo de Cisneros huyó a Portugal en avión y de
allí a París.
La proclamación de la
Segunda República en abril de 1931 le
permitió regresar a España donde se incorporó a la escuela de vuelo de
Alcalá de Henares (Madrid). Fue destinado a la 1ª Escuadra, como segundo
jefe de la misma y agregado a la Oficina de Mando. Posteriormente, en 1933,
estuvo destinado como agregado aéreo, simultaneamente en las embajadas de
Berlín y Roma.
Durante el bienio
radical-cedista,
estuvo destinado en el aeródromo sevillano
de
Tablada. Ayudo a huir del país a su amigo, el político socialista
Indalecio Prieto, después de la fallida
revolución de Octubre de 1934.
Al producirse la
sublevación militar, Hidalgo de Cisneros se encontraba en Madrid como
ayudante del ministro de la Guerra,
Casares Quiroga. Secundó al director general de Aeronáutica,
Núñez de Prado, verificando la lealtad de los aeródromos militares del
país durante el día 18 de julio. En la madrugada del día 20 fue uno de los
responsables de que el aeródromo militar de Getafe y otras guarniciones
cercanas permaneciesen leales al gobierno y colaborasen a sofocar la
sublevación del
Cuartel de la Montaña. Tras la formación del gobierno de
Largo Caballero
(septiembre de 1936), fue nombrado por el Ministro de Marina y Aire,
Indalecio Prieto, jefe del
Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas con el grado
de general, puesto que mantuvo al crearse el Ministerio de Defensa Nacional
y más tarde, cuando
Juan
Negrín reemplazó a Prieto en el gobierno.
Afiliado al
Partido Comunista de España durante la guerra, lo que causó el
enrarecimiento en las relaciones de éste con
Prieto, ferviente
anticomunista, negoció con
Stalin, por encargo de
Negrín, una partida de armas para el gobierno
republicano que jamás llegó a su destino.
Abandonó España, partiendo
para el exilio, el 6 de
marzo de 1939,
en unión del propio Negrín, de
Álvarez del Vayo y de los más destacados dirigentes del
PCE desde el
aeródromo de Monóvar. Ya no recuperaría el mando de las Fuerzas Aéreas,
que sería ocupado por el coronel Antonio Camacho Benítez y, finalmente, por el coronel
Manuel Cascón Briega.
Murió en Bucarest
(Rumania)
el
9 de febrero de 1966, siendo miembro del comité central del
PCE.
A mediados de la década de
1990 sus cenizas fueron repatriadas por sus descendientes a Vitoria, donde
hoy descansan en el panteón familiar.
En la Guerra Civil
Hidalgo de Cisneros
impulsó las actividades necesarias para hacer sostenible y conmbativa a la
aviación leal a la República. Así, con ayuda de la Unión Soviética
se construyó una fábrica de construcción y reparación de aviones de guerra
de donde salía, diariamente, un caza tipo
Chato
(I-15), y cada dos días, un avión de caza tipo
Mosca (I-16), producción, que aún escasa permitía suplir las
perdidas tenidas en combate.
La ayuda soviética incluía
la formación del personal necesario para suplir a los caídos en combate. Se
organizaron cursos de formación de pilotos en la Unión Soviética con seis
meses de duración.
Bibliografía
Cambio de Rumbo, 1961 (Ikusager,
2001)
Enlaces exteriores
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